
De una imagen 2D a un objeto que funcione en la realidad
Convertir un logo plano en un sello 3D no es solo “pasar una imagen a 3D”. El verdadero desafío está en lograr que ese logo funcione físicamente: que marque bien, que tenga relieve correcto y que sea imprimible sin fallas.
En pantalla, casi cualquier logo puede verse bien. En la práctica, muy pocos funcionan como sello sin ajustes.
Primer paso: llevar el logo al mundo 3D
El punto de partida siempre es el mismo: un logo en 2D (PNG, JPG, SVG). En nuestro caso, el proceso habitual es:
- Importar el logo en Blender
- Limpiar formas y bordes
- Darle profundidad y volumen
- Convertirlo en una geometría sólida
Acá ya aparece el primer filtro importante: no todos los logos están pensados para convertirse en volumen. Líneas muy finas, detalles pequeños o degradados suelen generar problemas.
El sello no es solo el logo: también es la geometría
Una vez que el logo ya existe en 3D, todavía no es un sello. El siguiente paso es:
- Llevar el modelo a OrcaSlicer
- Invertir correctamente el relieve
- Crear el cuerpo del sello
- Definir base, altura y agarre
Este punto es clave: un sello necesita una geometría pensada para la mano y para la presión, no solo para verse bien.

Herramientas automáticas e IA: útiles, pero no definitivas
Hoy existen herramientas online e IA que permiten:
- Subir un logo
- Generar un STL automáticamente
- Obtener una base en pocos minutos
Nosotros mismos las usamos, especialmente como punto de partida.
Un ejemplo es MakerWorld – MakerLab, que tiene herramientas para convertir logos en 3D. En logos simples, el resultado puede servir casi sin retoques. En logos complejos, funciona más como boceto que como archivo final.
Cuando el logo no ayuda (caso real)
Un caso concreto que nos pasó: Una amiga quería hacer sellos para regalarle al padre, con el logo de su empresa. El único archivo disponible era un PNG en baja calidad. No había versión vectorial ni mejor resolución. Probamos:
- Convertirlo con herramientas automáticas
- Ajustarlo directamente desde esa base
El resultado no fue bueno. Las formas no cerraban correctamente y el relieve no funcionaba como sello.
La solución fue:
- Redibujar el logo desde cero
- Pasarlo a Blender
- Modelarlo en 3D manualmente
- Recién ahí diseñar el sello funcional
Es un buen ejemplo de por qué no todo logo puede transformarse automáticamente.
Por qué muchos sellos “3D” no funcionan bien
Los errores más comunes que vemos son:
- Relieves demasiado bajos
- Detalles finos que no marcan
- Bordes mal definidos
- Profundidad insuficiente
- Inversión incorrecta del diseño
Todo eso puede verse “bien” en pantalla, pero fallar en el uso real.
El objetivo no es el STL, es el resultado
Para nosotros, transformar un logo en un sello 3D no termina cuando existe un archivo STL.
Termina cuando:
- El sello imprime bien
- Marca correctamente
- Es cómodo de usar
- Cumple su función real
Por eso usamos herramientas automáticas cuando ayudan, y diseño manual cuando hace falta.
Cada logo es un caso distinto.

Conclusión: del logo plano al objeto útil
Pasar un logo plano a un sello 3D funcional implica:
- Entender el diseño
- Adaptarlo al mundo físico
- Corregir lo que en 2D no se nota
- Probar y ajustar
No es un proceso automático, pero cuando se hace bien, el resultado es un objeto único y útil, no solo un archivo bonito.
En 3DMON trabajamos ese proceso completo, desde la imagen inicial hasta el sello final que realmente funciona.
Si buscas crear tu propio sello, comunicate con nosotros, y te ayudamos en el proceso.


